30 de octubre de 2014

El gran mensaje de Avatar

Encontrado en 9GAG:

"Antes de comenzar a ver el cuarto capítulo de La Leyenda de Korra, algo me ocurrió. Este show tiene un mensaje muy profundo. No hay nación mala o nación buena. Hay buenas personas en todas ellas. Y terribles enemigos también. Hay luz y oscuridad en todas partes. Aunque algunos luchen por poder, otros luchan por la igualdad, por los espíritus y por la libertad. Al final, ellos cayeron, pero sus ideales cambiaron el mundo. Después de todo, nada realmente termina. Crece. Evoluciona. Se transforma. El ciclo continúa. ¿No es verdad, pies ligeros?"


29 de octubre de 2014

[P.E.R.R.O.S.] [Capítulo 1: El nuevo]


—Usted es nuevo ¿No? ¿Dónde enseñó antes?

—En ningún lado, yo era ingeniero de minas.

—Entiendo, eso lo explica. Verá, nuestra metodología no es autoritaria, no deseamos que el educando vea el asistir a clases como una obligación, sino como una responsabilidad, en él recae la decisión de ir o no, y las consecuencias que eso conlleve.

—Ya hace dos semanas que sólo tengo salones vacíos.

—Comprenderá que Física y Razonamiento Matemático no son materias muy populares.

—¿Y piensa pagarme por no hacer nada?

—Le pagaremos por su tiempo, señor… ¿Cuál es su nombre?

—Yawarwanka, Aurelio Yawarwanka.

—Sí, valoramos su esfuerzo y agradecemos su presencia en nuestra institución. Ahora, por favor, tengo asuntos que atender. Si tiene otra consulta, hable primero con el señor Jacobo.

—Es que yo…

—Hasta luego, profesor Yawarmanta.

No podías acceder a un puesto en el gobierno y a la mañana siguiente aparecer con un auto último modelo. Aunque la corrupción fuera la verdadera ley del Estado, había que mantener una imagen masomenos respetable, al menos para que las corporaciones extranjeras no tuvieran miedo de invertir. Entonces al Presidente Elías Von Haussen se le ocurrió una ingeniosa idea para robar y al mismo tiempo hacer obra: las escuelas, las liberó por completo de impuestos y facilitó su creación por parte de cualquier entidad privada, Básicamente, si tenías dinero, espacio y profesores, tenías tu propio colegio privado. Así fue que de repente una oleada de políticos, militares y empresarios de dudosa reputación de pronto se vieron interesados por llevar educación a las zonas más pobres del país.

"Es por los niños, que son el futuro de nuestra nación" decían mientras se fotografiaban poniendo la primera piedra. Luego nunca los veías. Le daban el control de la escuela a cualquier profesor recién graduado y ellos solo se dedicaban a cobrar su dinero lavado. Y todos contentos.

Pero el caso de San Martin de Porres era algo distinto, el dinero usado para su construcción no provenía del narcotráfico o las malas mañas de algún congresista, era el resultado de una operación secreta del Servicio de Inteligencia para encubrir la masiva compra y venta de armamento que se estaba realizando entre el Estado y los grupos separatistas del sur de Asia. No podía ser solo una escuelucha, de esas en las que apenas cabían doscientos alumnos y luego se caían a pedazos, tenía que ser un súper complejo, al menos en los planos. 

Y lo era: la SMP era el único colegio en Capital Norte que tenía piscina, teatro, cancha de fútbol, sala de proyecciones... todo a medio construir. Pero igual ya aceptaban niños. Cabían alrededor de setescientos. Y esa fue la cantidad de matriculados el primer año. El diez por ciento no salió vivo del primer día y la mitad no llegó a ver diciembre. Desde entonces el número se mantuvo siempre bajo los cuatrocientos.

Así eran las cosas en Capital Norte. Los colegios estatales no tenían por qué soportar delincuentes juveniles a los que en verdad les importaba muy poco su educación, los expulsaban apenas cometieran una falta grave. Los colegios particulares, en cambio, cobraban para soportar lo que sea. Lo que sea.  

Aurelio supo que algo no andaba muy bien con ese lugar cuando el primer día vio a un niño de unos doce años siendo masacrado a golpes por una horda de salvajes uniformados de azul marino. Le sorprendió que sus colegas profesos que veían tal espectáculo junto a él no hicieran nada al respecto, salvo apostar cuanto tiempo duraría en pie la joven victima.

—Al terminar la primaria —le explicó poco después el señor Jacobo— los niños tienen que decidir a qué jauría pertenecer. Son el Sky Kingdom o los Vlac Vultur, ninguna otra pandilla ha logrado sobrevivir. Y cada una tiene distintos tipos de pruebas para sus postulantes. Lo que usted vio, amigo, fue una de ellas. 

—¿Y si un niño prefiere seguir solo?

—¡Ja! Casi nunca pasa —bebió otro trago de su botella de whisky y cambió su vos a un tono serio— Tiene que quitarse los zapatos y esconderse lo mejor que pueda, actuar como si estuviera muerto, porque si no, estará muerto de verdad. 

Salió del edificio de profesor y cruzó el patio principal. Tal vez ese día también pudiera hablar con el señor Jacobo, Sabía muchas cosas, era el Jefe de Normas, aunque casi nunca ostentaba ese cargo. Se pasaba el día tomando alcohol en la soledad de su oscura oficina en la que apenas cabía un escritorio. 

A lo lejos escuchó un grito de auxilio adornado de risas macabras. Doblo por la derecha. A la zona de la piscina. No solía ir mucha gente por ahí, principalmente porque no había piscina, era un hueco rectangular inmenso en cuyo contorno habían pegado algunas baldosas para adornar. 

Y sin embargo, ahí estaba alguien. Algo. Le costaba distinguir si en realidad era humano. Parecía un cuervo gigante que de pronto decidió anidar en ese cráter. La capucha negra que usaba proyectaba una sombra que le cubría por completo el rostro, excepto la nariz. No parecía pertenecer a ningún grupo, pero tampoco parecía estar escondiéndose. 

Tan solo miraba el agujero y se balanceaba con el viento.

—Oye ¿Eres nuevo? —le preguntó sin pensarlo.

28 de octubre de 2014

La Leyenda de Korra: "El llamado" [Resumen]


Los hijos de Tenzin parten al Reino Tierra para cumplir su misión de encontrar al avatar, pero aunque ninguno quiere decepcionar a su padre, pronto sus diferencias los hacen chocar entre sí. Meelo está empecinado en demostrar que es un hombre y hasta tira las provisiones al río porque quiere "cazar para comer" (olvidándose del hecho de que son vegetarianos), Jinora no puede conectarse con Korra e Ikki no ayuda interrumpiéndola cada vez que quiere concentrarse.

Ante esto, la más joven de las hermanas se separa del equipo para liberar algo de tensión cerca de un bosque, donde el descuido la lleva a ser atrapada por un par de soldados del Reino Tierra. Ambos la atan a un silla e intentan hacer que Ikki confiese la ubicación de sus hermanos, pero en medio del interrogatorio los tres comienzan a entrar en confianza y caer en simpatía, tanto así que le ayudan a saber la posible ubicación del avatar. Y justo cuando están a punto de liberarla, llegan Meelo y Jinora atacando sin piedad.

Al menos les dejan algo de comida...


Mientras tanto en el pantano, hace días que Korra no recibe ningún tipo de entrenamiento y para pasar el tiempo le pide a Toph que le cuente alguna de sus aventuras con Aang, pero la anciana se harta rápidamente de ella y la manda a traer hongos a un lugar mágico que le hace tener visiones de todas las veces que sus enemigos la hirieron. Cuando ambas vuelven a encontrarse, Toph le cuenta que sabía que eso iba a pasar y que la mandó ahí precisamente para que comprendiera que no podía enfrentarse al futuro si seguí peleando con el pasado.

Ambas van a la higuera de Bengala, un árbol gigante cuyas raíces se extienden por kilómetros en todas direcciones. "Tu problema es que llevas demasiado tiempo desconectada, desconectada de la gente que amas y desconectada de ti misma" le dice la anciana. Korra se inclina para tocar el árbol, el árbol se conecta con el mundo, y por fin Jinora puede sentir su energía espiritual.


Después de la feliz reunión hay trabajo por hacer. Korra tiene que extraer de su cuerpo lo que le queda del veneno, sin ayuda, Toph solo le da las primeras indicaciones, el resto es trabajo suyo. Y aunque el dolor y el miedo vuelven a acechar, el avatar ha regresado.