jueves, 4 de febrero de 2016

El día que el payaso lloró


Después de toda una vida encasillado en la comedia y una incursión televisiva totalmente fallida, la carrera de Jerry Lewis a inicios de los años setenta se podía considerar oficialmente en agonía. Pero él se negaba a irse así de fácil, quería dar un último golpe, hacer una película tan arriesgada, tan fuera de lo común, tan lejos de todo lo que había hecho antes, que el público y la crítica se vieran obligados a mirarlo con respeto una vez más. Fue así que se dio a la aventura de dirigir y protagonizar una leyenda conocida como The Day the Clown Cried.


El guión, escrito Joan O'Brien pero vuelto a escribir por completo por el propio Lewis, iba masomenos así: un payaso alemán fracasado y malhumorado termina en un campo de concentración nazi por burlarse de Hitler durante una noche de borrachera, y es en ese entorno de pesadilla que vuelve a encontrar su pasión por la comedia al servirle de entretenimiento a los niños prisioneros. 

Hasta ahí se podría decir que era algo así como La vida es bella de Roberto Benigni, una historia de esperanza en medio del horror. Pero lo verdaderamente controversial llegaba después, en su tramo final, cuando el payaso era requerido por los nazis para ayudar a llevar a los niños a la cámara de gases. Y él... acepta.


Una obra arriesgada sin duda, y que hubiese sido genial ver al completo para poder juzgarla debidamente, lástima que eso no pasará. Jamás. O tal vez sí. Verás... poco antes de terminar su rodaje en Estocolmo, el productor Nat Wachsberger alegó tener problemas económicos, tomó sus cosas y se fue, obligando a Jerry Lewis a terminar la película poniendo dinero de su propio bolsillo, con fe en que al tener la cinta lista encontraría la forma de estrenarla.

Solo había otro pequeño problema: Wachsberger en realidad NUNCA COMPRÓ EL GUIÓN ORIGINAL de Joan O'Brien, solo había tenido conversaciones con la autora y un acuerdo de palabra, por lo que Lewis había estado trabajando todo ese tiempo con algo sobre lo que no tenía ningún derecho.

Pero incluso así, siguió con fe, fue a buscar a O'Brien y le ofreció comprar los derechos, ella pidió ver lo que había filmado y... quedó horrorizada por los cambios que Lewis le había hecho al guión, los cuales consideró ridículos y de muy mal gusto, al punto de calificar el film como un completo desastre y prometer nunca  jamás permitir su estreno.


Desde entonces The Day the Clown Cried descansa en una oscura y solitaria bóveda esperando un día hallar justicia. Muy pocos son los elegidos que la han visto completa, y de esos pocos algunos coinciden con O'Brien, otros la consideran una obra maestra de lo involuntariamente macabro. Sea como fuere, al día de hoy se ha convertido en una de esas leyendas del cine de las que se habla y se hablará por años.

Pero como mencioné antes, tal vez nosotros también tengamos una oportunidad. Según informó la revista Times el año pasado, Jerry Lewis donó esta película a la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos para su preservación. ¿El único inconveniente? Pidió que no fuera mostrada hasta el 2025.

Y hasta que ese año llegue, nos tendremos que conformar con esto:



martes, 2 de febrero de 2016

Binary Game [0000]


FENIX_G14 says: Bienvenidos

―Un día despiertas y ¡Bang! Eso que decía que tú eras tú ya no está donde debería estar. Y si donde estuvo no hay pruebas de que estuvo, nadie se tomará la molestia de verificar si alguna vez estuvo. Es el problema de ser sólo números, si te cambian, te borran o te reemplazan, nadie lo notará, a menos que seas un número importante, un número del que dependan otros números. Fuera de eso, el sistema puede seguir moviéndose sin ti.

―Ya veo… 

Hacia una hora que Karen acompañaba cualquier frase de Elmer con un “ya veo…”, “ajá…”, “interesante…” y derivados mientras seguía limándose las uñas. No es que no le importara lo que dijera su compañero, es que en verdad no tenía nada que decirle. Elmer era un bicho raro, un loco solitario que constantemente llegaba a clases oliendo a medicamentos vencidos y que por algún extraño motivo le gustaba coleccionar tornillos perdidos. Buena vista debía tener para encontrarlos en rincones oscuros, grietas estrechas de muros y demás lugares en los que un ser humano común no se molestaría a entrar por un mugroso tornillo de procedencia desconocida y que se podía conseguir en cualquier tienda. Podía ser de día, de noche, en la calle o en el aula, incluso cuando se rezaba el Ave María los lunes por la mañana, si los ojos de águila de Elmer distinguían un tornillo, él se lanzaba a su captura. Fue por esa convicción que llegó a formar su gran tesoro, del cual nunca se separaba, pues lo llevaba dentro de una caja negra en la mochila. Pasado el tiempo, sus compañeros de clase podían saber si Elmer estaba cerca por el horrendo sonido metálico que hacía al caminar.  “Chas chas chas…” hacían los tornillos al chocarse entre ellos. Y la gente podía alejarse a tiempo.

―Quien dijo que todos somos parte de un engranaje no sabía mucho de engranajes. Un clavo no mata a un tornillo. Por cierto ¿Te mostré el que encontré en el museo de arte?

―Se…

Y si te preguntas por qué esta señorita tan linda lo acompaña en el tejado de la escuela en pleno atardecer, en una escena que cualquiera que no los conociera consideraría romántica, te lo explicaré después. Ya está haciendo frío.

―Elmer, me tengo que ir. Gracias por pasarme la tarea de química. Te veo mañana.

―Nos vemos y gra…

Elmer pensó en agregar “Gracias por escucharme” pero a tiempo se dio cuenta de que eso sólo haría más notoria su evidente falta de amigos, así que dejó la frase ahí, algo que a Karen no pareció importarle. Bajó las escalaras sin apuro, tarareando una vieja canción que escuchó de casualidad por la calle, saludó al anciano que hacía la limpieza en la escuela y partió a casa pensando en la cena de esa noche.    

FENIX_G14 says: es un honor para mi

Ser el líder de tan buen grupo

MEFIST666 says: esunmilagro q

Dimitritelopertimieraa

Jejeje

Para ser sinceros, Karen no consideraba que lo que estaba haciendo estuviese mal, de hecho, veía muy difícil clasificar a un acto humano de bueno o malo. Para ella nadie hacía algo malo sabiendo que estaba mal, lo hacían porque creían que estaba bien, y eso también era hacer lo correcto, pero de la manera equivocada.  “Bueno, la intención es lo que cuenta ¿No?”.

De cualquier manera, ya había recibido su castigo, no sentía culpa por ello. Fue tal como lo dijo el director cientos de veces: “Si se copian la tarea los únicos dañados serán ustedes” y acercarse a Elmer sí que fue un daño. Bastó con decirle que quería hablarle en privado para que el desgraciado vomitara el litro de leche que tomó en el recreo. Esa imagen no se iría de su mente con facilidad.     

W4RM1N says: 3l h0π0r 3$ πµ3$Tr0

Empezaba a creer que pasar el fin de semana en la casa de playa de Claudia no valía tanto esfuerzo. Lo peor era que la inmolación no terminaba todavía, no podía hacer un vulgar copy/paste, el profesor se daría cuenta al instante que semejante trabajo no podía salir de ellas. Debía bajarle el nivel, volverlo creíble, pequeños errores ortográficos por aquí, sinónimos por allá, cambiar de orden las respuestas, poner imágenes menos deprimentes que las que usó Elmer, y luego hacerlo todo de nuevo pero diferente para mandárselo a Claudia. Cuando terminó tenía el cerebro frito y los ojos hinchados por el brillo de la laptop. Presionó el botón de Power hasta que el disco duro frenó en seco y la pantalla se oscureció, algo que en la clase de computación le dijeron mil veces que no hiciera y que actualmente le daba igual, tenía sueño. Se lanzó sobre la cama y cubrió su rostro con la almohada, pues le daba pereza ir al otro extremo de la habitación para apagar la luz. Confiaba en que su madre lo haría cuando pasara por ahí en otro de sus ataques de insomnio menopáusico.

XTAGX says: Are you ready? XD

Era la una de la mañana cuando la vida de Karen comenzó a desmoronarse acompañada por el tono de su celular.

―¿Por qué me enviaste eso?

―¿Claudia? ―se quitó el pelo de la cara como si en algo ayudaran los ojos a oír una llamada― ¿De qué me hablas? Te envié el trabajo.

―No, tarada, me enviaste… debes verlo tú misma.

Y colgó sin mayores explicaciones. Ya se estaba acostumbrando a eso. Es algo difícil de explicar, pero Claudia era su amiga y al mismo tiempo no, o mejor dicho, sí lo era, oficialmente, se conocían de años, salían juntas, se contaban secretos, lloraban sobre el hombro de la otra cuando algún imbécil las dejaba, las cosas que calificaban como cosas que hacen las amigas, y a pesar de ello, Karen seguía teniendo la extraña sensación de que si algún día estuvieran en un avión a punto de caerse y necesitaran aligerar la carga, Claudia preferiría lanzarla al vacío a ella antes que a su perro chihuahua. Era una extraña, pequeña, molesta sensación que siempre acudía a su mente cuando su amiga hacía algo extremadamente egoísta, como dejarla plantada el día de su cumpleaños porque tuvo que llevar al perro al veterinario o pedirle que se acercara al chico más raro de la clase para sacarle la tarea.

De un salto regresó a la PC portátil y sin reparar en el hecho de que ya estaba encendida, buscó en la sección de correos enviados y ahí estaba, como archivo adjunto, una foto de tamaño fondo de pantalla, un cuerpo de mujer siendo atravesado por tres miembros negros, gigantes, por cada orificio en el que encontraron un espacio, llenándolos de líquido blanco, una imagen grotesca para cualquiera no acostumbrado a ver ese tipo de escenas, y más para Karen, quien no reconocía ese cuerpo, pero sí la cara.

Era la suya.    

lunes, 1 de febrero de 2016

Cuando Rena y Nietzsche se encuentran en una tienda


Para quienes deseen seguir la carrera de Matsui Rena ahora que ya se graduó de SKE48, sepan que Crunchyroll ya empezó a emitir los primeros episodios de Nietzsche-sensei ~Konbini ni, Satori Sedai no Shinjin ga Maioritacon o siemplemente Mr. Nietzsche in the Convenience Store, dorama en el que ella participa interpretando a una enfermera con la extraña costumbre de expresar por fuera todos los pensamientos que tiene por dentro.


La historia en general va acerca de Matsukoma, un muchacho que trata de ganarse la vida como cajero en un minimarket, algo que sería relativamente sencillo, si no fuera porque su jefe se la pasa durmiendo, su compañero quiere ganar la lotería para comprarse un tanque de guerra y el chico nuevo al que debe entrenar es un monje budista sin sentimientos y con un extraño fanatismo por Nietzsche. Una comedia de situaciones al estilo más clásico.

Ah, por cierto, la historia está basada en un manga del mismo nombre:


domingo, 31 de enero de 2016

La noche en que Jim Carrey fue a República Checa sin salir de casa


Ocurrió a mediados de febrero del año 2015 en Praga durante la entrega de los Premios León Checo, los Oscar de la República Checa. La celebración iba avanzando tan bien como siempre cuando de pronto el show se detuvo para dar paso a la presentación especial y sorpresiva de... de alguien que DEFINITIVAMENTE NO ERA JIM CARREY, ni de lejos, pero que se había presentado como tal, y como los organizadores lo vieron llegar con guardaespaldas y una traductora, pues dijeron "Bueno, debe ser él".

Minutos después, el impostor se encontraba arriba del escenario dándose un baño de confeti y recibiendo la ovación de un público que aplaudía mientras se miraban las caras unos a otros:



Al día siguiente, aunque la farsa ya se había hecho más que evidente, la Academia Checa de Cine y Televisión insistía e insistía en que ese fue Jim Carrey sin lugar a dudas. Solo cuando los medios informaron que todo había sido parte de una broma del programa humorístico checo "One Man Show", recién entonces la academia envió un comunicado aceptando que habían sido victimas de un engaño.

Aquí el programa completo:



Por su parte, el verdadero Carrey tomó la noticia de la mejor manera. "Miren, soy mucho más interesante que los Oscar mientras estoy tirado en mi sofá comiendo papitas ¡Mi espíritu no será ignorado!".

sábado, 30 de enero de 2016

Trailer de Risen o cuando Draco Malfoy persiguió a Jesús


Y bueno, aquí tienes una nueva película para ver en Semana Santa junto a Ben-Hur y Los Diez Mandamientos. El director Kevin Reynolds (Waterworld) regresa tras las cámaras para dirigir a Joseph Fiennes (a quien pronto veremos interpretando a Michael Jackson, si es que las polémicas no lo impiden) y Tom Felton (el eterno Draco Malfoy) en una nueva historia acerca de la resurrección, esta vez vista desde los ojos de un oficial romano quien pondrá a prueba todas sus creencias cuando le ordenen encontrar el cuerpo de Jesús, desaparecido de su tumba tres días después de su crucifixión.



Risen (que todavía no tiene nombre oficial en español) se estrena el próximo 9 de febrero.