20 de julio de 2014

ANIME WEEKEND 2014 [Fotos]

Imágenes de lo que fue la fiesta Anime Weekend 2014. Mira el álbum completo nuestra página de Facebook y Google +.







ROOKiEZ is PUNK’D


ROOKiEZ is PUNK’D es una banda japonesa de rock, punk y algo de emo, formada por cuatro miembros con sede en Shibuya. Irrumpió en la escena musical en junio de 2010 con su primer single "Complication". El single alcanzó rápidamente el número uno en canciones descargables y puesto 11 en el ranking semanal de Oricon, y fue presentado como el segundo opening de la serie de animación "Durarara!!".



A partir de ahí ROOKiEZ is PUNK'D pasó colaborar con otros animes, como Bleach con "Song for ..." y Ao no Exorcist con "IN MY WORLD".



En 2011, la banda colaboró nuevamente ​​con los creadores de Durarara!! para lanzar su primer álbum "DRRROOKiEZ!! – ROOKiEZ is PUNK’D respect for DRRR!!", en el que se incluía el opening para el juego de PSP Durarara!! 3-way Standoff.



ROOKiEZ es PUNK'D ha llegado a tocar para sus fans más de 100 veces en un solo año, siempre dejándolos con ganas de más. La influencia de la banda también se ha ampliado a la moda participando con SRH Clothing en una línea de moda basada en las subculturas de Shibuya y San Diego.

Actualmente se encuentran promocionando su último álbum "ANIME SONGS BEST U.S.LIMITED", un compilado de todas sus canciones elegidas como openings y endings, más algunas sorpresas.


Desde el Fan Festival hasta las últimas consecuencias...

¿Sabes? Normalmente trato de encontrar a alguien lo suficientemente idiota como para acompañarme a cubrir eventos. Pero aquel sábado no hubo suerte, en casi ningún lado.


Después del fiasco del Arenales Cosplay, no pensaba volver ahí, ni a balas. El plan inicial era pasar el día entero en el Fan Festival de Cyber Plaza.

Y ya lo decía mi padre: "No planees nada, por las webas es".

Aunque los tres pisos del edificio estuviesen cubiertos de pequeñas mesas con artículos de colección y mercadería friki en general, y la asistencia de público fuese bastante aceptable, de cosplay solo estaban Carmenpilar Best, un transexual que hacía de Sailor Plut y este noble caballero:


Di media vuelta y regresé al Arenales Cosplay, como perro arrepentido.

Eran las cinco de la tarde. En un inesperado ataque de creatividad, el escenario había sido movido al segundo piso. Pero sobre él no había ningún participante. Pensé que a lo mejor estaban en la "Zona de Aficiones" tomándose fotos en el rincón de CosplayPeru, subí y lo que me encontré fue esto:



Cada vez me deprime más ese lugar... Me daban ganas de comprarle un onigiri al tío de la derecha nada más para que no se sintiera solo. Al stand de Editora Vuk tampoco se acercaba un alma, pero al menos ahí tenían qué leer.

Las seis. Oscurecía. Y los únicos cosplayers que veía eran a los que estaban repartiendo publicidad para una fiesta.

Seis y media. El animador seguía haciendo sorteos y diciendo que si habían cosplayers podían inscribirse en ese mismo instante.

Siete de la noche. Un tipo vestido de Chapulín Colorado. El animador seguía haciendo sorteos y anunciando que ya venía la pasarela.

Esperé cinco minutos más y me fui, molesto por este evento que una vez más me hizo perder el tiempo.

Más tarde me enteré que el concurso sólo había tenido cuatro participantes: dos cosplayers y dos maids que sacaron del Shifudoki (a la fuerza, me atrevería a decir).



Había pasado el día en la calle y no tenía ninguna foto masomenos decente que publicar.

Entonces lo recordé. Todavía quedaba algo. El último recurso. Anime Weekend.



Detesto los tonos otakus, la misma lacra que te encuentras en cualquier vulgar perroteca, te la encuentras también ahí, pero con polos de Dragon Ball. Y esa noche se la pasaron gritando webadas durante la pasarela y golpeando a cualquiera durante sus remedos de pogo, un par se estrelló contra mi cámara  y uno incluso llegó a subirse a mi espalda porque quería alcanzar a la flaca que estaba animando la fiesta.

A veces extraño tener licencia para portar armas...

Después de eso, debo admitir que estuvo bien. Tomé muchas fotos. Conocí un par de argentinas. Hice un selfie con una maid. Un chico cosplayado de pikachu me saludó y ni siquiera sé por qué.

Y en vista de todos los likes que trajo el evento, creo que volveré a infiltrarme en fiestas. Supongo que lo que empieza mal no tiene necesariamente que acabar mal.