Las Chicas del Cable, Capítulo 3: Las mentiras [Resumen]


Llegamos al capítulo 3 y las mentiras de nuestra protagonista no se pueden sostener más cuando la verdadera Lidia Aguilar llega al edificio preguntando por qué nunca la llamaron para el trabajo. Esto es aprovechado por Carolina, la secretaria de Francisco, quien desde hace tiempo se la tiene jurada a Alba y llama a la policía para que verifiquen su identidad. Pero quien llega es Beltrán, el policía corrupto, y a cambio de su silencio le exige a la antigua ladrona que vuelva a robar para él, esta vez los planos de un invento desarrollado por el área técnica de la compañía. Alba acepta, pero consciente de que le está causando demasiados problemas a Francisco, le pide a este que se olvide de ella.


Por su parte, Carlota cree ver el fin de su independencia cuando su padre al fin logra que la despidan de su trabajo, pero entonces aparece Sara, la supervisora, quien también es una feminista acérrima en secreto, y la salva ofreciéndole un puesto como espía del gobierno (es en serio, Las Chicas del Cable nos dice que el gobierno español usaba a las telefonistas para vigilar las llamadas de sus opositores). Esto hace que algo crezca entre las dos, al principio parece solo una amistad, pero luego nos damos cuenta de que va mucho más allá.


Por su parte, Ángeles al fin se da cuenta de que su esposo la engaña con Carolina y decide encararlo. Mientras tanto, Marga usa la centralita para comunicarse con Pablo, su príncipe azul, casi a diario, y así van creando una bonita relación, hasta que él le pide que se dejen de rodeos y se conozcan de una vez cara a cara. Y para terminar, Francisco llega a casa y se encuentra a su mujer, quien por cierto es una celópata de cuidado, y esta le muestra un mensaje que él escribió para Alba. Comienza la guerra.

Comentarios