Reseña de Hablando con él (I'm Not Ashamed) - Cine Cristiano 2016



Ok, como ya deberían saberlo, el 20 de abril de 1999 dos estudiantes ingresaron al Instituto Columbine en Colorado cargando armas de fuego y explosivos y matando a quien sea que se les pusiera en frente. Una de sus victimas fue Rachel Scott, una muchacha cristiana sobre la cual comenzaron a circular muchos mitos, como que predijo la masacre o que sus asesinos trataron de hacerla negar a Dios antes de acabar con ella. Y sus padres, ni cortos ni perezosos, también comenzaron a dar su propia versión de los hechos, publicaron libros, hicieron conferencias, crearon toda una organización en torno al recuerdo de su hija, y por supuesto, dieron luz verde a esta película.



Como drama Hablando con él acierta en centrar la mayor parte de su metraje en mostrarnos la evolución de su protagonista, su paso de ser una niña insegura que solo quiere encajar a convertirse en una persona que no se avergüenza de ser quien es y no teme quedarse sola por eso. Hasta ahí iba bien, y es de admirar la gran labor de la actriz principal Masey McLain, quien hace que todos los cambios por los que atraviesa su personaje, incluso los más ridículamente extremos, como cuando se quiere matar de un momento a otro porque sí, se sientan naturales. El problema llega con lo que ocurre después. En su tramo final la película se esfuerza demasiado en tratar de convertir a Rachel en una mártir, un pan de Dios, la segunda venida de Cristo, una Juana de Arco dispuesta a dar su vida por sus creencias, y es en ese momento cuando cualquier rastro de sutileza desaparece y el drama se convierte en un panfleto para pedir donaciones vía mensaje de texto.


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