Condominio S.A. [Serie] [Reseña]


Como contamos anteriormente, a finales del 2005 Panamericana Televisión impidió que el productor Michel Gómez se llevara su serie Los del Solar a otro canal, pero obviamente nada pudieron hacer para que no se llevara al elenco. Así nació Condominio S.A.



¿De qué iba? En realidad es muy difícil decirlo. Supuestamente todo ocurría en un barrio en la cima de un cerro en el que convivían el director de un periódico chicha, sus dos hijos de personalidades opuestas (Caín y Abel se llamaban, si mal no recuerdo), un par de brujas cubanas (sí, y hacían magia al estilo Sabrina), vecinas chismosas, niña repelente, un surfer que parecía andar siempre fumado, etc., y lo que ocurría entre ellos era... cualquier cosa. En serio, CUALQUIER cosa.

Recuerdo en especial un capítulo extremadamente surrealista en el que había caído una epidemia de idiotez en el barrio, o algo así, y todos se volvían idiotas, menos los personajes que de por sí ya eran idiotas, y ellos debían salvar el mundo.

Me encantaría decir que fue por esta clase de historias que Condominio S.A. se hundía en el rating, pero la verdad es que tampoco les ayudaba el hecho de tener a la novela REBELDE como competencia. Para tratar de contrarrestar esto, al señor Gómez no se le ocurrió mejor idea que traer a su propio equipo de chiquillos bailarines, un grupo juvenil llamado SAQDTE (léase "Sacúdete") en donde podíamos encontrar a  Nataniel Sánchez (Fernanda en Al Fondo Hay Sitio) y Stephie Jacobs (la pobre que se agarró a Deyvis Orosco en La Pre).


Con ellos en el elenco, varios de los actores adultos se fueron y la serie dio un giro definitivo hacia el romance adolescente y la música (por cualquier motivo los chicos aparecían bailando). Pero aún así no consiguieron aumentar su público. No tengo idea de cuando acabó Condominio S.A., o cómo acabó, pero acabó y a nadie le importó.

Por su parte, los chicos de Saqdt condujeron un programa en Panamericana llamado Animateens durante el verano del 2007. Después de eso, el grupo se disolvió.


Comentarios