Días de Netflix: Mis 15 Años (2017)



A ver, la cosa va así, Bia es la clásica chica nerd/invisible de la escuela (toca el ukulele, ya con eso es suficiente para que te marginen en cualquier parte) y se niega a tener una fiesta de 15 años porque sencillamente no tiene a nadie a quien invitar, excepto por su mejor amigo Bruno, que como todo mejor amigo, le tiene ganas hace tiempo. Pero entonces su padre la mete en un concurso sin que ella se entere y se gana una fiesta con todo pagado y una artista invitada. Es así que todos los chicos que antes la ignoraban ahora la ven con otros ojos y Bia comienza un descenso a los infiernos de la popularidad y... Y bueno, ya todos sabemos lo que va a pasar. Esta película no es más que una colección de todos los clichés del cine para adolescentes de Disney Channel.



De hecho, la falta de identidad propia en Mis 15 Años de la directora Caroline Okoshi es tan grande que si no fuera porque la vi en portugués y aparecen algunas celebridades que solo son famosas en Brasil, ni cuenta me habría dado que la historia transcurre en dicho país. Todo es demasiado... ¿Cómo decirlo? ¿"Agringado"? Parece que en cualquier momento los protagonistas se van a chocar con Hannah Montana. El único atisbo de originalidad transcurre al final, cuando en un inesperado giro de acontecimientos la protagonista descubre que en realidad no necesita un príncipe azul y que prefiere que su mejor amigo siga siendo solo un amigo, al menos de momento.

Por lo demás, es un cliché tras cliché. Y sí, hay fiesta en la piscina, y sí, Bia es lanzada al agua, y sí, ella termina haciendo un número musical frente a todos. ¿La recomendaría? Tal vez para quienes se sientan interesados en el cine más comercial de Brasil.


Comentarios

Publicar un comentario

Comenta libremente y te responderé OuO/