Busujima Yuriko no Sekirara Nikki [Capítulo 2: Alguien no soporta la calentura]

Y llegamos al segundo capítulo del dorama erótico menos erótico que haya visto en mi vida, y resulta que ahora Yuriko se ha conseguido un nuevo amante, un tío que le hacía señas desde el gimnasio frente a la cafetería.



En serio, no sé qué obsesión tiene ella con sujetos tan ratos y encima feos.

De regreso a la Dieta, los políticos han organizado una cena con la prensa y Yuriko es enviada para que chismee. Lo malo es que esta "cena con la prensa" es en realidad un "vámonos de put@s" con harto trago y damas de compañía. A Yuriko le toca sentarse con un grupo de funcionarios que sin importar que ella sea una periodista profesional, le hacen servir los bebidas, no como un favor, sino como algo que ella está obligada a hacer por el simple hecho de ser mujer. Y ya cuando están entrados en tragos, comienza el acoso, preguntas incómodas, tocamientos indebidos. Yuri trata de llevar eso lo mejor que puede, pero no tarda en salir corriendo de ese lugar.


De regreso, otra vez, a la Dieta, Yuriko se encuentra con su jefe y le pide permiso para escribir un artículo sobre todas las cosas aberrantes que vio y le hicieron. Y aquí viene un hecho bastante absurdo, pues él le dice que antes de que ensucie el nombre de Kuroden, el líder de los funcionarios en dicha fiestita, primero vaya a ver lo mucho que lo quiere la gente. Y efectivamente, Yuri pasa por una peluquería y se encuentra a Kuroden hablando alegremente con la señora que le corta el poco cabello que tiene, entonces decide no escribir nada. Es decir, PERDONA QUE LA HAYAN ACOSADO SEXUALMENTE, solo porque el viejo ese es bueno con la gente. Es como decir "¿Tu marido te pega? Bueno, al menos te mantiene, aguántate". RIDÍCULO.


Yuriko se arma de valor y regresa al burdel-bar-restaurant y se encuentra con Ozu, quien por ser un tremendo lamewebos de la política, puede sentarse junto a los altos mandos, y la lleva consigo a su mesa. donde por fin puede conversar con un grupo de varones sin que le metan mano.

A la salida, Ozu la invita a salir y terminan yendo a la misma cafetería de siempre. Ahí el susodicho no pierde ni un segundo de su tiempo y se le manda a Yuriko, y de paso lo aclara que se encuentra separado de su esposa, que no es lo mismo que divorciado, pero bueno, a Yuri no le importa ese detalle, no le importa nada, pues al parecer tiene una fijación extraña con la panadería y en cuanto ve a Ozu comer un croissant, ya no soporta la calentura y lo siguiente que vemos es a los dos dándole duro contra la ventana de un hotel. Fin.

Ahora nuestra protagonista tiene tres hombres en su vida, cada cual más feo que el anterior, y tendrá que aprender a lidiar con ellos ¿Lo logrará? No se pierda el siguiente capítulo de esta novela del corazón por este mismo canal a esta misma hora.


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